Nestlé México: estrategias de sostenibilidad

Por Laura G. Leija Torres, ITESM CCM

Grupo Nestlé México se autodefine como la empresa líder en nutrición, salud y bienestar de operaciones internacionales. Su giro de actividad radica en el sector de alimentos y bebidas (desde refrigerados hasta cereales). Como dato, el monto de inversión del grupo de investigación Nestlé en 2007 fue de 1.9 billones de dólares. En México, actualmente cuenta con 14 fábricas y 16 centros de distribución, generando cerca de 6,500 empleos directos y aproximadamente más de 7,400 empleos indirectos.

Entre las estrategias ambientales que Nestlé México desarrolla se encuentran: el ahorro económico en todos sus procesos de producción; reducción del consumo del agua; uso eficiente de energía térmica y eléctrica, aprovechamiento de residuos y subproductos; rutas de mercado que les permiten ahorrar combustible; modernización de equipos; innovación en procesos de fabricación y ensamble; además de acciones para lograr la disminución de emisiones y descargas de contaminantes. Así, la empresa adopta una visión global del proceso de la Cadena de Valor[1], sin dejar de lado el ciclo de vida de los productos involucrados. Nestlé México también se ocupa de cerrar el ciclo: tanto de hacer más eficiente su producción (traducido en ahorros), como de asegurarse que no se generen contaminantes ni residuos derivados de sus actividades.

La cualidad específica que hace que Grupo Nestlé México sea reconocida como una empresa líder en el Programa de Liderazgo Ambiental para la Competitividad (por parte de la PROFEPA) o la primera empresa latinoamericana acreedora de una certificación LEED Platino (Leadership in Energy and Environmental Design) es su forma de ejercer la responsabilidad social corporativa de manera completamente distinta a la filantropía tradicional. Para tal efecto, Nestlé generó la filosofía de Creación de Valor Compartido, aprovechando así la capacidad natural de aportar beneficios a la sociedad y al entorno de forma sostenible, generando al mismo tiempo ventajas competitivas para su negocio. Esto último nos habla de una visión integradora y la insistencia en conjuntar las esferas social, ambiental y económica. Así, cada decisión está orientada hacia un desarrollo equilibrado y sostenible.

La estrategia CVC puede subdividirse en tres sectores: desarrollo rural, medio ambiente y agua, nutrición. En el caso de desarrollo rural, se han implementado diversos programas de transferencia de tecnología, asistencia técnica, financiamiento y comercialización directa. Estas iniciativas tienen un impacto directo en los ingresos y en la sustentabilidad de negocio de los productores primarios. Por ejemplo, desde 1995 se han creado proyectos de desarrollo de plantaciones de café y/o huertos familiares en zonas de producción cafetalera. El apoyo donado a micro empresas o productores primarios es una estrategia que fomenta el empleo y, a su vez, fortalece la economía de la empresa al tiempo que fomenta el mantener una tasa de retorno constante en función del ambiente.

En cuanto al uso sostenible de los recursos naturales, Nestlé creó el método NEMS (Sistema Nestlé de Gestión Ambiental por sus siglas en inglés), el cual permite controlar en tiempo real el desempeño ambiental dentro de sus instalaciones y las de sus proveedores. Además, Nestlé enlista entre sus resoluciones plantas de tratamiento de agua en todas sus fábricas: 46% de reducción en utilización del recurso hídrico en los últimos ocho años y derivados de esto; 37% de reducción en consumo energético; y 73% de reutilización de residuos.

Sobra mencionar el grado de competencia en que se encuentra Nestlé en cuanto a prácticas sostenibles que traspasan las fronteras de sus fábricas para llegar a la gente. Como gigante en la industria de alimentos, y el subsecuente rol que ocupa en la economía del país, utiliza sus recursos para invertir en rendimiento sostenible.

En conclusión, la filosofía de Grupo Nestlé México permite que sus gastos en tecnologías, capacitación, apoyo, innovación y aprovechamiento representen en realidad un ejemplo de inversión a largo plazo enfocado a una economía verde integradora.

Nestlé es patrocinador de la Cumbre de Negocios Verdes, iniciativa del Tecnológico de Monterrey y del Instituto Global para la Sostenibilidad (IGS) que promueve una cultura emprendedora sostenible. Te invitamos a asistir este 19, 20 y 21 de Septiembre del 2012 en el Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México. Conoce más de ésta y otras empresas que promueven una Economía Verde. La inscripción es gratuita, regístrate en:

http://negociosverdes.org.mx/es/component/content/article/100

Bibliografía

Apanaco, E., Cerezo, C. (2011). La sustentabilidad en Nestlé. [Web]. Del sitio Expoknews: http://www.expoknews.com/2011/02/16/la-sustentabilidad-en-nestle/

Del Valle, M., Solleiro, J. (2003). Estrategias competitivas de la industria alimentaria. (1ra Ed.). Del sitio: http://books.google.com.mx/books?

Grupo Nestlé México. (2012).¿Qué es CVC? [Web]. Del sitio official de Nestlé México:http://www.nestle.com.mx/csv/Pages/csv.aspx


[1] El conjunto de pasos que se requieren para satisfacer alguna necesidad del consumidor, éste término es mayormente usado en la industria de la alimentación.

Las Páginas Verdes: una forma de comercio verde en México

Por Rodrigo Maldonado, Licenciatura en Administración de Empresas, ITESM CCM

De acuerdo a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el  “[c]recimiento verde significa fomentar el crecimiento y el desarrollo económico, y al tiempo asegurar que los bienes naturales continúan proporcionando los recursos y los servicios ambientales de los cuales depende nuestro bienestar”[1]. Partiendo de esta definición, podemos decir que el comercio verde es aquél que se ocupa de la oferta y demanda de productos y servicios que fomenten la protección de los recursos naturales.

En la última década, las empresas han comenzado a ofrecer productos ecológicos o “verdes” para atender una demanda cada vez mas preocupada por el problema medioambiental. Las grandes empresas no son las únicas que han entrado a este nuevo mercado. De hecho, son las pequeñas empresas y los negocios de individuos realmente preocupados por el cuidado ambiental los que han fomentado el crecimiento de esta nueva forma de percibir el comercio.

¿Cómo se ha desarrollado este mercado en México? Ciertamente, existe un mercado verde en nuestro país. Sin embargo, éste no cuenta con la suficiente difusión, ya que está compuesto en su mayoría por pequeñas empresas que no tienen presupuesto para invertir en publicidad. La poca difusión y los altos costos de propaganda y publicidad son los principales obstáculos de cualquier micro, pequeña o mediana empresa que opera en nuestro mercado. En particular, éste es un obstáculo para aquellas empresas que están incursionando en el mercado verde. Estos problemas afectan tanto a clientes como a productores, ya que no existen canales de comunicación conocidos para fomentar un mercado en el que los clientes tengan acceso a productos verdes.

Para tratar de resarcir esta situación, existe un portal de internet llamado Las Páginas Verdes (http://www.laspaginasverdes.com/), el cuál tiene como objetivo generar el comercio ecológico en nuestro país. Este sitio funciona como una sección amarilla de temas ecológicos y sustentables. El directorio de empresas verdes tiene un total de 2586 empresas que operan en distintas industrias. El portal se encuentra dividido por categorías, donde se encuentran empresas y organizaciones que ofertan: productos, cursos, promociones, centros de acopio e información sobre financiamiento. De esta forma, se busca crear una red ciudadana para fomentar y enriquecer el comercio sustentable para el beneficio de la sociedad y del medio ambiente. Para tener una idea más clara del tamaño de la demanda de productos verdes, cabe resaltar que el 10 y 11 de marzo del presente año asistieron más de 60,000 mil personas al EcoFest 2012 (uno de los festivales verdes más importantes de México).

Es evidente que todos los temas relacionados con el desarrollo sustentable, en especial el comercio verde, irán tomando cada vez mayor relevancia. Por ahora sabemos que mas de 2,500 negocios ya están fomentando el crecimiento del comercio verde en nuestro país. El comercio verde ofrece una alternativa de consumo menos agresiva para el medio ambiente que el comercio tradicional. En este sentido, es necesario que sociedad, gobierno y empresarios trabajen juntos para alcanzar la consolidación de esta alternativa. Está en nosotros preocuparnos y ocuparnos por el medio ambiente. ¡Pasa la voz y comienza a informarte sobre productos verdes!

Las Páginas Verdes difunden la Cumbre de Negocios Verdes, iniciativa del Tecnológico de Monterrey y del Instituto Global para la Sostenibilidad (IGS) que promueve una cultura emprendedora sostenible. Te invitamos a asistir este 19, 20 y 21 de Septiembre del 2012 en el Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México. Conoce más de ésta y otras empresas que promueven una Economía Verde. La inscripción es gratuita, regístrate en:

http://negociosverdes.org.mx/es/component/content/article/100

FEMSA: La sostenibilidad de una empresa mexicana

Por César Ricardo Nicolás Arenas Gavilán, ITESM CCM, Licenciado en Administración de Empresas (7mo. semestre)

Desde sus orígenes, FEMSA ha buscado ser un promotor del desarrollo social. En FEMSA, el compromiso con la responsabilidad social forma parte integral de su cultura corporativa. Esta empresa reconoce la importancia de utilizar sus negocios para crear valor económico y social para sus colaboradores y para las comunidades en donde opera. Lo anterior, lo lleva a cabo sin olvidar el pilar medioambiental de la sostenibilidad, que se refiere a la necesidad de preservar los recursos del planeta para futuras generaciones. El esquema de sostenibilidad de FEMSA se define a través de 4 ejes, cada uno de ellos con campos específicos de acción:

Eje 1: Cuidado de la vida en la empresa

FEMSA está comprometido con promover una cultura de trabajo basada en los valores de respeto a los Derechos Humanos y el fomento tanto al desarrollo integral de sus colaboradores y sus familias, como a un clima laboral motivante, diverso, tolerante e inclusivo.

Eje 2: Salud y bienestar

FEMSA tiene el compromiso de contribuir al bienestar de la comunidad a través del apoyo a iniciativas, programas y proyectos que promueven una cultura de salud y autocuidado. Su objetivo es ayudar a sus colaboradores y sus familias, proveedores, clientes, consumidores y comunidades a mejorar su calidad de vida.

Eje 3: Vinculación con la comunidad

FEMSA ha asumido el compromiso de construir relaciones armónicas y de largo plazo con grupos de interés para juntos, la compañía y sus colaboradores, atender los problemas de la comunidad.

Eje 4: Cuidado del medio ambiente

FEMSA está comprometido con el cuidado del medio ambiente. Por ello, se busca integrar criterios de desarrollo sostenible en la totalidad de sus decisiones y procesos de negocio. Es así que esta empresa enfoca sus esfuerzos en temas como: la disponibilidad de agua potable en las comunidades en donde tienen presencia; la reforestación y limpieza de cuerpos de agua; el manejo adecuado y reciclaje de desechos; el desarrollo de procesos y empaques amigables con el medio ambiente; y la optimización del consumo de energía en sus operaciones y cadena de valor.

Los principios sobre los cuales se basa esta política son:

v  Innovar sus operaciones a través de tecnologías amigables con el medio ambiente.

v  Capacitación continúa a sus colaboradores en técnicas diseñadas para proteger al medio ambiente.

v  Fomentar entre los colaboradores una actitud de liderazgo en favor del medio ambiente.

v  La búsqueda constante de oportunidades para reducir los impactos ambientales y el uso de recursos naturales a través de una mayor eficiencia, innovación y monitoreo del desempeño.

Acciones verdes emprendidas:

~  Humedal Capellanía: apoyo con otras asociaciones para la conservación y cuidado de áreas naturales.

~  Jornada anual de limpieza de playas: apoyo en la limpia de playas en determinados países.

~  Plantas potabilizadoras: donación de plantas generadoras de oxidantes mixtos que proveen 100% de agua potable a municipios que tengan una escases de este líquido.

~  “Aguas das florestas tropicais brasileiras”: reforestación de suelos tropicales en Brasil.

~  Parque eólico Bili Nee Stipa: suministra energía renovable paras las operaciones de Coca-Cola Femsa en México.

~  Sistemas Tienda Inteligente: proyecto que tiene el objetivo de reducir el consumo eléctrico gracias a la automatización de los sistemas de refrigeración, aire acondicionado e iluminación interior y exterior.

Algunos logros que FEMSA ha tenido son:

  • 650,054m3 de agua ahorrados en 2011 por Coca-Cola FEMSA en los nueve países donde opera.
  • 74% de tiendas OXXO tienen el Sistema de Tiendas Inteligente para reducir el consumo de energía eléctrica.
  • 99.5% de las aguas residuales de Coca-Cola FEMSA son tratadas  y devueltas a la red municipal con una calidad que excede la normativa de cada país.
  • Más de 194.5 millones de pesos mexicanos (USD $13.9 millones) invertidos en 2011 en programas y tecnologías para el cuidado del medio ambiente en todas sus operaciones.

FEMSA es patrocinador de la Cumbre de Negocios Verdes, iniciativa del Tecnológico de Monterrey y del Instituto Global para la Sostenibilidad (IGS) que promueve una cultura emprendedora sostenible. Te invitamos a asistir este 19, 20 y 21 de Septiembre del 2012 en el Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México. Conoce más de ésta y otras empresas que promueven una Economía Verde. La inscripción es gratuita, regístrate en:

http://negociosverdes.org.mx/es/component/content/article/100

Financiamiento de la transición a una Economía Verde

Por Irais Vázquez

La transición hacia una economía verde resulta un proceso complejo y costoso. Sin embargo, es posible lograrlo con el apoyo de políticas públicas integrales y mecanismos innovadores de financiamiento. La combinación de variables clave como el rápido crecimiento de los mercados de capital, la creciente tendencia de estos mercados hacia lo ambiental, la evolución de instrumentos financieros en los mercados emergentes, el progreso de las  finanzas de carbono, así como la consideración de los riesgos ambientales y sus costos financieros, están abriendo espacios para lograr un financiamiento enfocado a la transformación mundial hacia una Economía Verde. 1

El ámbito de las finanzas verdes incluye a empresas, fondos de inversión orientados a principios ambientales y mercados financieros como el Dow Jones Sustentability Index, o el  IPC Sostenible de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). Al igual que en cualquier mercado financiero, el objetivo primordial de estos es minimizar el riesgo y maximizar el valor par los inversionistas.

La importancia de las políticas públicas y política internacional para el financiamiento de la transición

La Iniciativa Financiera del PNUMA (UNEP FI) establece lo siguiente:

A pesar de que la mayor parte de las inversiones necesarias para la transformación a una Economía Verde se obtendrá del sector privado, las políticas estatales también tendrán un papel fundamental en la corrección de las distorsiones provocadas por los subsidios perjudiciales y los costos externalizados. La inversión publica, por su parte, será necesaria para iniciar una transición efectiva hacia una Economía Verde.2

El papel de los bancos y fondos de inversión

La actividad bancaria y las finanzas verdes pueden concurrir en proyectos relacionados con el mercado ambiental a través de inversiones directas y el otorgamiento de créditos. Por ello, los bancos deben asumir una creciente conciencia del riesgo ambiental de sus clientes, en virtud de que éste puede ser factor de insolvencia.

La oferta de servicios y productos financieros también incluye a los fondos con orientación ambiental y distintas opciones de inversión ecológica o verde. Estos fondos atienden la demanda de inversionistas que  suman a sus criterios de elección la responsabilidad social y la sostenibilidad. La clave para satisfacer adecuadamente la demanda se encuentra en cómo determinar la elegibilidad, transparencia y confiabilidad ambiental en los instrumentos de inversión.3

En resumen, el estudio “Finance supporting the transition to a global green economy“ del PNUMA destaca  cinco puntos esenciales para lograr el financiamiento de la transición hacia una Economía Verde:

  1. La transformación global de la Economía Verde requiere importantes montos de recursos financieros.
  2. La inversión financiera, banca, fondos de inversión y seguros son los principales canales de financiación privada para una Economía Verde.
  3. Los avances en la divulgación y los informes de sostenibilidad de las entidades financieras están aumentando la transparencia de información, impulsando el cambio hacia una Economía Verde.
  4. El papel del sector público es indispensable para liberar el flujo del financiamiento privado hacia una Economía Verde.
  5. Las finanzas públicas son importantes para desencadenar una transformación económica verde, a pesar de que los recursos públicos son significativamente más pequeños que los recursos privados.

Para conocer más sobre el tema, los invitamos a participar en la Cumbre de Negocios Verdes, la cual tendrá como uno de ejes principales los Instrumentos de Mercado y Regulaciones para la Transición a una Economía Verde. La Cumbre de Negocios Verdes es unainiciativa del Tecnológico de Monterrey y del Instituto Global para la Sostenibilidad (IGS), que promueve una cultura emprendedora sostenible. Te invitamos a asistir este 19, 20 y 21 de Septiembre del 2012 en el Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México. La inscripción es gratuita, regístrate en:

http://negociosverdes.org.mx/es/component/content/article/100

——–

1 UNEP (2011). Finance supporting the transition to a global green economy. Recuperado de: http://www.unep.org/greeneconomy/Portals/88/documents/ger/15.0_Finance.pdf

2 UNEP FI(2010). Recuperado de: http://www.unepfi.org/

3Oulton Will (2009), Investment opportunities for a low carbon world, Global Market Briefings Publishing, United States of America.

Grupo Bimbo: caso de éxito de una empresa sostenible

Por Abraham Cobos Ramírez, ITESM CCM, Ingeniería en Desarrollo Sostenible (3er. semestre)

Todos los mexicanos estamos acostumbrados a vivir en un país donde Grupo Bimbo es parte de nuestra vida cotidiana. Todos conocemos sus productos, desde su pan blanco, pasando por su Negrito Bimbo, hasta llegar a su ícono: el Osito Bimbo. Sin embargo, Grupo Bimbo no sólo es una empresa que produce el pan que llega a nuestra mesa cada día, también es una empresa que responde a los problemas de nuestro país por medio de políticas de responsabilidad social corporativa. En este sentido, son cada vez más importantes los avances en materia de desarrollo sustentable y protección al medio ambiente que Grupo Bimbo ha hecho.

Grupo Bimbo se fundó en 1945, desde ese entonces ésta ha sido una empresa innovadora en materia medioambiental. En 1991 formalizó su política en materia ambiental y de ahorro de energía con la instrumentación de la Administración Ambiental. Más tarde, en 2002, implementó el Sistema Integrado de Gestión Ambiental para todas sus plantas. En 2007 Grupo Bimbo lanzó su programa “Comprometidos con el Medio Ambiente”, a través del cual logró reducir su consumo de energía, agua, residuos y emisiones de gases de efecto invernadero. En 2011, este programa evolucionó para tomar en cuenta toda la cadena de valor con el proyecto “Reducción de Huella Ambiental”. En los últimos años, Bimbo, ha emprendido acciones para hacer sus productos más sustentables. Para ello, ha tomado acciones en cuanto al ahorro de agua, ahorro de energía, gestión de residuos sólidos, y la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

En cuanto al ahorro de agua, en 2010Grupo Bimbo logró utilizar el 70% de agua tratada en actividades como riego y lavado de vehículos. También ha empezado a recuperar agua de lluvia con instalación de pozos de absorción para filtrar agua pluvial y restablecer mantos acuíferos. Estas acciones están basadas en un plan de monitoreo, reducción y control para ubicar los puntos en los cuales se usa la mayor cantidad de agua. Grupo BIMBO logró reducir en 229,400 metros cúbicos el consumo de agua potable en 2010.

En materia de ahorro energético, Grupo Bimbo busca optimizar sus procesos de producción, haciéndolos más eficientes, económicos y sustentables. Una acción clave es el calentamiento de agua con paneles solares para disminuir el consumo de gas en sus plantas. Por medio de éstas y otras acciones, Grupo Bimbo logró reducir sus indicadores de energía utilizada por tonelada de producción. Una de las acciones más importantes en cuestión energética fue la construcción del Parque Eólico “Piedra Larga”, ubicando a Grupo Bimbo como la primera empresa que hace un viraje mayor hacia las energías renovables en la industria de alimentos.

Grupo Bimbo detectó que el 48% de sus emisiones de gases de efecto invernadero provienen de transportes y vehículos, mientras que el 52% se generan durante la manufactura de sus productos. Para reducir las emisiones globales de la empresa, se renovaron 2,672 vehículos con el objetivo de lograr una mayor eficiencia en el uso de combustibles. Grupo Bimbo también cuenta con flotillas de vehículos con tecnología híbrida y eléctrica. Con estas acciones Grupo Bimbo dejó de emitir más de 7,200 toneladas de CO2, recibiendo el reconocimiento de “Transporte Limpio” que otorga la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Para la reducción de residuos sólidos, se adoptaron prácticas de separación, reducción, clasificación y reciclaje. Con estas prácticas Grupo Bimbo logró  disminuir en 2010 el 14% de los residuos generados por unidad de producción y reciclar (un poco más de 32,000 toneladas de residuos). Así, Grupo Bimbo logró reciclar más del 80% del total de los residuos generados.

En 2002 Grupo Bimbo fundó Reforestemos México, asociación que se encarga de conservar y recuperar las selvas y los bosques del país. También desarrolló la“Calculadora Mexicana de Carbono”, con el objetivo de concientizar a la población sobre las emisiones que un mexicano promedio genera.

Como es posible observar, Grupo Bimbo es una empresa pionera en el desarrollo sustentable en México, llevando de la mano el cuidado del medio ambiente con sus prácticas empresariales. Grupo Bimbo es un ejemplo de cómo una empresa puede hacer una transición sustentable de sus procesos y ser una empresa exitosa en todos los sentidos. Grupo Bimbo es el ejemplo claro de cómo una empresa transnacional de origen mexicano puede llegar a ser muy productiva y al mismo tiempo ser una empresa socialmente responsable sustentable.

Grupo Bimbo es patrocinador de la Cumbre de Negocios Verdes, iniciativa del Tecnológico de Monterrey y del Instituto Global para la Sostenibilidad (IGS) que promueve una cultura emprendedora sostenible. Te invitamos a asistir este 19, 20 y 21 de Septiembre del 2012 en el Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México. Conoce más de ésta y otras empresas que promueven una Economía Verde. La inscripción es gratuita, regístrate en:

http://negociosverdes.org.mx/es/component/content/article/100

Economía verde y energía

Por Anna Heldorf

Como ya habíamos platicado en este blog, el concepto de economía verde surgió a partir de la necesidad de reconciliar dos imperativos: el imperativo de enfrentarse colectivamente a los crecientes problemas del medio ambiente, y por el otro lado, el imperativo (y lo que muchos países en vías de desarrollo consideran un derecho y una necesidad) de desarrollo económico continuo.

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente explica que “el enverdecimiento de las economías no es generalmente un lastre para el crecimiento, sino más bien un nuevo motor de crecimiento; es un generador neto de empleos decentes, y también es una estrategia fundamental para la eliminación de la pobreza persistente”.[1]

Pero ¿cómo entra la energía en este esquema? Como hemos mencionado, el concepto de una economía verde implica tres elementos claves: una economía baja en carbono, un uso eficiente de los recursos y un modelo socialmente inclusivo. La energía, de hecho, forma parte integral de una economía verde, cruzando todos estos ejes.

Quizá la relación entre energía y una economía baja en carbono es la más clara. La nueva generación de energías renovables, limpias, y alternativas, es frecuentemente percibida como la gran solución para mitigar las crisis, económica y de recursos, que enfrentamos. Entre las tecnologías de energía solar, eólica, hídrica, biomasa, biodiesel, etanol, etc., ya existe el conocimiento y la tecnología suficiente para generar las reducciones en emisiones de gases efecto invernadero (GEI) necesarias para acercarnos a las metas establecidas en los varios acuerdos internacionales (especialmente bajo el marco de la Conferencia Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático), regionales y nacionales.

También, la eficiencia energética ha recibido creciente atención como una táctica importante para la reducción de emisiones de GEI. Al igual que el uso de energías renovables, la eficiencia en el uso de los recursos energéticos implica una disminución de otros impactos ambientales muy graves, como daños a los ecosistemas causados por aguas residuales y otros residuos industriales, los riesgos involucrados en las medidas de inspección y perforación en busca de petróleo que son cada vez más peligrosas, etc.

Quizá el elemento de inclusión social parece el menos relacionado con el tema de energía, pero en realidad la energía juega un papel importantísimo en el desarrollo humano. El acceso a formas modernas de energía es uno de los fundamentos del desarrollo humano, social y económico. En reconocimiento a la importancia de la energía para el desarrollo de las personas, las Naciones Unidas declararon el 2012 como el Año Internacional de la Energía Sostenible para Todos y lo ven como una “oportunidad para profundizar la toma de conciencia sobre la importancia de incrementar el acceso sostenible a la energía, la eficiencia energética y la energía renovable en el ámbito local, nacional, regional e internacional”.[2]

Para Naciones Unidas la falta de acceso a energía constituye un obstáculo importante para el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, para reducir la pobreza, mejorar la salud de mujeres y niños, o la ampliación del alcance de la educación.

Varios países comienzan a tomar conciencia de estos retos. Por ejemplo, el programa del gobierno federal de Brasil “Luz para todos” ha proporcionado electricidad a millones de viviendas en áreas aislados, primariamente en la Amazona por media de celdas fotovoltaicas individuales. Este acceso al servicio de electricidad permite una mejor integración de comunidades aisladas, mejores estándares de vida y contribuye a prevenir la exclusión social (Giannini Pereira et al, 2011).

El gobierno mexicano, por su parte, ha tomado pasos importantes para promover el desarrollo de energías renovables y limpias en México, a través de la apertura de la producción de energía al sector privado para algunos fines (incluyendo auto-abastecimiento, co-generación, producción a pequeña escala, exportación etc.). Igualmente, se han implementado esquemas en materia de eficiencia energética, a través de la Secretaría de Energía y su Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía. Por ejemplo el programa “Luz Sustentable permite a los ciudadanos intercambiar sus focos incandescentes por lámparas ahorradoras de energía. También, cabe destacar que México es uno de los únicos dos países en vías de desarrollo que tiene una ley sobre cambio climático firmada el pasado 5 de junio del 2012. Sin embargo, es imperativo ampliar estas iniciativas para promover una mayor participación de las energías renovables en la matriz energética del país y la mejora necesaria de eficiencia energética.

Por más información sobre todo lo que tiene que ver con energía en el contexto de economía verde, les invitamos a participar en nuestra iniciativa Cumbre Negocios Verdes, el próximo 19,20 y 21 de septiembre, donde podrán escuchar conferencias sobre temas como tecnologías para la eficiencia energética, reformas energéticas, energías renovables etc.

Referencia:

Giannini Pereira, M., Farias Camacho, C., Vasconcelos Freitas, M.A., & Fidelis da Silva, N. (2011). The renewable energy market in Brazil: Current status and potential. Renewable and Sustainable Energy Reviews, 16, 3786-3802.

Rio +20, acuerdos para el Desarrollo Sustentable

Hace 20 años, se llevó a cabo la Cumbre de la Tierra  en Río de Janeiro, donde 172 gobiernos y dos mil 400 representantes de Organizaciones No Gubernamentales participaron en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y Desarrollo. En esta cumbre, los jefes de estado adoptaron la Agenda 21, un acuerdo donde los gobiernos del mundo se comprometieron en impulsar el desarrollo sostenible de las naciones.

Este tipo de desarrollo plantea un crecimiento económico que puede eliminar la pobreza, al hacer uso eficiente de los recursos naturales y satisfaciendo las necesidades actuales de la humanidad sin comprometer las de las generaciones futuras. De manera que para lograrlo, los gobiernos reconocieron la necesidad de redirigir sus planes y políticas para asegurar que todas las decisiones económicas tomaran en cuenta los impactos ambientales.

Ahora, en el 2012 se organiza la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable también conocida como Rio +20, celebrándose en la semana del 20 al 22 de junio, en el mismo lugar que hace 20 años: Río de Janeiro, Brasil. Esta conferencia, estará concentrada en dos ejes temáticos, Economía Verde y una Infraestructura Institucional para garantizar el Desarrollo Sostenible de las naciones, al mismo tiempo que se tratarán siete problemáticas con prioridad a resolver: Trabajo Decente, Energía, Ciudades Sostenibles, Alimentos y Agricultura Sustentable, Agua, Océanos y Desastres Naturales, siendo considerado por las Naciones Unidas como el mayor acontecimiento en su historia, para promover una mejora en la calidad de vida de los ya 7 mil millones de habitantes de este planeta.

Sin embargo, diversos medios de comunicación informaron que hasta el pasado fin de semana, previo a la celebración del evento, los delegados de los países aún discutían la declaración final de Rio +20 sin lograr consenso en muchos puntos que deberán ser acordados para que los Jefes de Estado y de Gobierno lo firmaran; dicho acuerdo fue logrado finalmente, horas antes de dar inicio a dicha cumbre el pasado martes.

De acuerdo a diversos medios de comunicación, el documento ha sido criticado por dejar afuera la propuesta de crear un fondo de recursos para el desarrollo sustentable, transferencia de tecnología limpia a los países emergentes y en vías de desarrollo, los Objetivos del Desarrollo Sustentable y el momento adecuado para que estos sustituyan a los Objetivos de Desarrollo del Milenio,  e incluso con respecto al concepto de “economía verde”, el documento deja abierta esta definición reconociendo que existen diferentes abordajes, visiones, modelos y herramientas disponibles para cada país, según sus circunstancias y prioridades nacionales.

Del mismo modo, existen críticas al documento Rio +20 por parte de gobiernos e investigadores, como es el caso de Argentina que afirma que este documento no reflejará su posición como país en vías de desarrollo. Entre algunas de sus objeciones son el hecho de que los países centrales no asumen su responsabilidad primaria en los impactos ambientales que ha sufrido el planeta. En entrevista para el portal Rio +20, el gobierno argentino declaró que los países desarrollados plantean que los costos de la crisis ambiental los tienen que asumir todos por igual, cuando ellos son los principales causantes de esta crisis.

De igual manera, Edgardo Lander, profesor titular de Ciencias Sociales de la Universidad Central de Venezuela e investigador de Transnational Institute, realizó una crítica sobre la temática de Economía Verde que se abordará en esta Conferencia en su documento: “La Economía Verde, el lobo se viste con piel de cordero”, ya que es planteada como  la solución al estancamiento económico que sufrimos en la actualidad al crear nuevas y rentables áreas de inversión que harían posible al capital global salir de su crisis actual y aumentar sus tasas de ganancia, de manera que no se altere la estructura global del poder en el sistema capitalista.

Por otro lado, esta cumbre también reúne a diferentes stakeholders, quienes tienen altas expectativas con respecto al evento en el sentido de que líderes de ONG´s, ambientalistas y el sector privado pueden intercambiar ideas que les permitan llegar a acuerdos más tangibles a los que pudieran lograr los Jefes de Estado, de tal manera que los empresarios puedan empezar a incluir principios más definidos de sustentabilidad en sus prácticas empresariales.

Como conclusión, podemos observar que existen posturas variadas con respecto a esta reunión; sin embargo, sólo nos queda esperar a que concluya la cumbre y esperar que se logren delinear los acuerdos necesarios que logren satisfacer a la mayor parte de los actores involucrados, al mismo tiempo que procuramos la sustentabilidad del medio ambiente, permitiendo así que todos los seres vivos y sus generaciones futuras puedan cohabitar en el planeta.

Reciclando la política

Por: Daniel López Velarde

Como cada seis años, en México los partidos políticos se basan en campañas electorales para hacer propaganda de sus candidatos y sus respectivas propuestas, de manera tal que los mexicanos a la hora de acudir a las urnas el próximo 1ero de julio, decidamos sobre el rumbo que tomará nuestro país en el próximo sexenio. Sin embargo, existe otro lado de estas campañas electorales que pocos ven y que tiene un gran impacto ambiental; me refiero a la generación de basura, en específico del papel y plástico.

Al respecto, el presidente de la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC), Eduardo Martínez, declaró en entrevista para El Universal, que el proceso electoral el 2012 utilizará aproximadamente dos mil 500 toneladas plástico en las campañas electorales, mientras que para la elaboración de 550 mil urnas transparentes de plástico y canceles requerirán de 300 toneladas de plástico.

El mayor problema que esto representa es que los partidos políticos no tienen el cuidado de recolectar el 100% de sus pendones y mantas, por lo que no toda la propaganda electoral se recicla. En este aspecto, el presidente de la ANIPAC señala la importancia de la responsabilidad social que deben asumir los partidos políticos para retirar y darles el procesamiento adecuado a sus materiales publicitarios.

El objetivo de la responsabilidad social, como lo señala la ISO 26000, es contribuir al desarrollo sustentable, ya que este tipo de prácticas se ha vuelto crucial para mejorar el rendimiento de una organización en relación con el medio ambiente, al mismo tiempo que ayuda a mejorar la perspectiva que tienen los stakeholders sobre la organización.

De esta manera, como lo estable la norma, es necesario que las empresas adopten la voluntad de incorporar consideraciones sociales y ambientales en sus decisiones y de rendir cuentas por los impactos de sus actividades, sólo así se puede lograr la sustentabilidad en el proceso de reciclaje.

Con respeto al reciclaje del PET, la revista Manufactura señala que en México se fabrican  800,000 millones de toneladas de este material al año, de las cuales se reciclan alrededor de 55,000 toneladas anualmente. La planta “Industria Mexicana de Reciclaje” (IMER) es una de las cuatro plantas procesadoras de PET en nuestro país y se encuentra ubicada en el valle de Toluca; según datos de la ANIPAC, en ella se recicla casi el 40% de las 55 mil toneladas de PET.

La IMER fue la primera planta de reciclado de PET con grado alimenticio en México, y nace del compromiso adquirido para proteger el medio ambiente y promover el reciclaje, por parte de Coca-Cola de México, FEMSA y la empresa Alpla, dedicada a fabricación de plástico. En esta planta  el 43% de la energía eléctrica proviene de procesos eólicos y la tecnología utilizada en su proceso de reciclaje  permite convertir nuevamente el plástico en empaques para alimentos y bebidas, permitiendo así la disminución de residuos sólidos generados.

Por este y otro tipo de compromisos ambientales, Coca-Cola ha demostrado ser una empresa socialmente responsable y ha sido galardonada con diversos reconocimientos por sus iniciativas para disminuir los impactos generados por sus operaciones. De esta forma, Coca-Cola sirve como ejemplo para el resto de organizaciones mexicanas y latinoamericanas sobre la importancia y la viabilidad del reciclaje, no sólo por la disminución en los impactos ambientales atribuidos a este proceso, sino por los beneficios económicos que se pueden generar al implementar este tipo de prácticas en sus operaciones.

Desaceleración económica y cambio climático. Retos para una economía verde.

Por: Hernán Felipe Trujillo Quintero[1].

La economía mundial mantiene su atención puesta en dos fenómenos que afectan el bienestar de la humanidad: la crisis de deuda pública de los países europeosmy el cambio climático.

Luego de la reunión del G-20 en Ciudad de México, el pasado mes de febrero, y las alertas del Fondo Monetario Internacional (FMI)[2] y el Banco Mundial (BM)[3] sobre las perspectivas económicas de la economía global, es posible advertir que el final de la desaceleración económica de los países de la OCDE, especialmente los que pertenecen a la Comunidad Económica Europea (CEE), está lejos de desaparecer.

Los temores por la diminución de la inversión, el deterioro de la deuda pública como porcentaje del PIB, y el aumento del desempleo estructural son señales poco alentadoras para la recuperación de la confianza de las familias y los inversionistas en el mercado internacional.

El problema de la desaceleración económica en los países europeos, que afecta al resto de países por las redes comerciales que sostiene la CEE en una economía abierta y globalizada, y los desalentadores informes del FMI y el BM, se encuentran en que no hay indicios de una recuperación de la inversión.

Se evidencia un fenómeno de crowdin out, en el que la inversión privada, manifestada en el ahorro privado, se encuentra paralizada por la pérdida de confianza ocasionada por el desafortunado manejo de la política fiscal que desincentiva las inversiones.

Las brechas entre los rendimientos negativos de los bonos de deuda-país de Europa y el riesgo que perciben los inversionistas privados en futuros proyectos, afectan la inversión pública, y a la postre, retardan la recuperación de la economía mundial.

Zenghelis[4], en su informe de política publicado en el mes de abril,  señala que se evidencia un fenómeno definido como la paradoja del ahorro, en el que la tasa de acumulación del sector privado, especialmente del sector financiero, se elevó debido a que disminuyeron los créditos por la incertidumbre en el manejo de la política fiscal.

De esta manera, las fuentes de financiación de nuevos proyectos se encuentra estancada por la falta de crédito –léase inversión- proveniente de la iniciativa privada.

El cambio climático, por su parte, ha dejado de ser una preocupación de académicos, ambientalistas y técnicos de gobierno. Su impacto ya lo siente la economía global. Para el BM, en lo que va corrido del 2012 el precio mundial de los alimentos se ha incrementado en un 8% por cuenta de él.

El impacto no sólo se siente en las economías emergentes y los países con bajos ingresos por el efecto renta que afecta el bienestar de sus habitantes, sino en el desabastecimiento de alimentos en los países que pertenecen al OCDE.

En los últimos 5 años, se acentuaron las temporadas de sequías y lluvias en los países del trópico –países del sur-, lo que desequilibró los servicios ambientales que suministraban los ecosistemas. La atención de desastres por cuenta del cambio climático representa, para los países latinoamericanos, cerca del 3% del PIB.

Aunque los principales emisores de GEI han sido los países desarrollados  -pertenecientes a la OCDE-, los impactos son recibidos por los países del sur –países emergentes y con bajos ingresos- quienes deben destinar presupuesto público en mitigar y adaptar los impactos del cambio climático, en una clara situación de inequidad mundial.

La economía verde intenta conciliar las problemáticas aquí advertidas. El mundo debe volcarse a una economía con baja emisión de carbono, así como debe procurar esfuerzos por incentivar la inversión privada para salir de la desaceleración en la que se encuentra.

Las fallas de mercado y las externalidades, que comúnmente son abordadas en los conflictos entre economía y ambiente, pueden ser superadas si los esfuerzos de la inversión privada mundial se concentran en proyectos que promuevan la eficiencia energética, baja utilización de carbono y menor utilización de recursos naturales, procurando un crecimiento económico basado en la innovación con altos incentivos de retornos en el corto plazo. Estos son procesos de crecimiento endógeno basados en innovación verde.

La inversión en infraestructura, por su parte, desde ser la apuesta de las economías que se encuentran en desaceleración debido a que es un sector nodo que incentiva la actividad económica.

La sinergia público-privada puede significar la recuperación de la confianza de los inversionistas si se concentran en la generación de infraestructura energética basada en fuentes renovables.

Los retornos de la inversión privada se encuentran garantizados por la buena perspectiva de demanda de electricidad mundial, la trayectoria de los precios en el mercado de futuros, y los incentivos que existen en el mercado internacional para invertir en sectores y tecnologías que promuevan la disminución de quema de combustibles fósiles.

La inversión pública en infraestructura energética de fuentes renovables, por su parte, garantiza la seguridad energética de cada país, reduce el desempleo por invertir en un sector que genera empleo en un horizonte de tiempo muy amplio –a diferencia de aquellos empleos que se generan con la extracción de recursos naturales no renovables- reafirma el compromiso de cada país en la reducción de emisión de GEI, y motiva la generación de impuestos para superar los problemas de deuda que actualmente mantienen la desconfianza de los inversionistas privados.

Autores como Zenghelis[5], Acemolgu[6] y Aldy[7] señalan que invertir en proyectos de generación de energía limpia, como una estrategia para superar la desconfianza que impera en el sector financiero europeo, puede sacar a la economía mundial de su actual desaceleración.

Enfocar el crecimiento económico en la generación de energías limpias es transitar hacia una economía verde, hacia un crecimiento sostenible.

Para economías emergentes como las Latinoamericanas, enfocar sus esfuerzos en la recepción de inversión extranjera directa en el sector energético de energías limpias puede reducir la dependencia que actualmente tienen en la extracción de recursos no renovables, puede garantizar un crecimiento económico sostenido en un horizonte de tiempo mucho más amplio, y pueden plantear políticas de mitigación y adaptación del cambio climático de una manera mucho más coherente.

La economía verde exige hacer tránsito de un crecimiento basado en la quema de combustibles fósiles, a un crecimiento basado en procesos intensivos en innovación verde y generación de energía limpia. Sólo así es posible plantear legislaciones coherentes con la mitigación y adaptación al cambio climático.


[1] Economista y abogado. Candidato a MSc. en desarrollo sostenible. Columnista, investigador y consultor. Twitter: @hpipetrujillo

[2] International Monetary Fund. 2012. Restoring Confidence Crucial to Rebuilding World Recovery,

IMF Survey Magazine, [online] 28 January. Disponible en: http://www.imf.org/external/pubs/ft/

survey/so/2012/NEW012812A.htm

[3] World Bank. 2012.  Global economics prospect. Uncertainties and vulnerabilities. Volume 4, [online] January. Disponible en: http://siteresources.worldbank.org/INTPROSPECTS/Resources/3349341322593305595/8287139-1326374900917/GEP_January_2012a_FullReport_FINAL.pdf

[4] Zenghelis, Dimitri. 2012. A strategy for restoring confidence and economic growth through Green investment and innovation. Grantham Research Institute on Climate Change and the Enviroment. [online] April. Disponible en: http://www.businessgreen.com/digital_assets/5209/Growth_through_green_investment.pdf

[5] Ibídem.

[6] Acemoglu, D., Aghion, P., Burszytyn, L., and Hemous, D., 2010. The environment and directed technological change. [pdf] GRASP Working Paper 21, mimeo Harvard. Available at: http://www.economics.harvard.edu/faculty/aghion/files/Environment%20and%20Directed.pdf

[7] Aldy, J., 2012. A preliminary review of the American recovery and clean energy package. Washington D.C. Resources for the Future.

¿En coche, en autobús, o a pie?

Según especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social, existe un nuevo problema de salud pública del cual todos podemos ser presa fácil, y no estoy hablando de un nuevo virus de la influenza, estoy hablando de los “Workilometers”. ¿Cómo saber si padezco este problema? Es sencillo, si manejas más de 3 horas de ida y vuelta de tu casa a tu trabajo, eres un “Workilometer” y eres propenso a desencadenar enfermedades con síntomas físicos.

Uno de los mayores problemas que tienen las grandes ciudades del mundo es la congestión vehicular que se presenta diariamente en las principales calles y avenidas de las metrópolis. Los impactos no sólo son de tipo social, sino que abarcan también cuestiones económicas y ambientales.

De acuerdo a datos publicados en El Universal en línea, expertos señalan que el estrés adquirido al transportarse de un lugar a otro tiene impactos sobre la productividad de las personas, representando pérdidas de alrededor de 1.95% del PIB del país, por lo que una persona que maneja alrededor de tres a cuatro horas al día presenta un mayor riesgo de presentar baja productividad laboral,

Este tiempo mal invertido en transportarse de un lugar a otro también reduce la calidad de vida de las personas al disminuir el tiempo libre que podrían utilizar para realizar actividades de recreación o inclusive para dormir, al mismo tiempo que presenta un impacto ambiental asociado a la quema de hidrocarburos que los automóviles utilizan para funcionar.

Un estudio realizado por IBM sobre las 20 ciudades con más tráfico del mundo, revela que la Ciudad de México es la metrópolis peor calificada por sus residentes. Algunos de los aspectos y puntos de vista evaluados fueron los tiempos de traslado de un lugar a otro, el tiempo perdido a causa del tráfico, así como la percepción sobre el aumento o disminución de tráfico vehicular en la ciudad, entre otras cosas. El estudio cataloga a cada ciudad de acuerdo a la cuota emocional y económica que representa para los automovilistas.

Las preguntas aquí serían, ¿qué están haciendo los gobiernos estatales y municipales para mejorar la movilidad de los habitantes de estas ciudades?, ¿y qué estamos haciendo nosotros, los ciudadanos, para mejorar nuestra calidad de vida y disminuir el impacto ambiental de nuestro transporte?

Para contrarrestar las emisiones de fuentes vehiculares, en el Distrito Federal se lanzó el Plan Verde que contiene las estrategias y acciones para encaminar a la Ciudad de México hacia la sustentabilidad de su desarrollo, permitiendo que continúe siendo un espacio adecuado para sus habitantes, sin comprometer el patrimonio natural que la hace viable.

Este plan tiene como uno de sus ejes temáticos, la movilidad de la Ciudad de México, cuyo objetivo es recuperar las vialidades para promover un transporte colectivo eficiente, menos contaminante y de calidad, al mismo tiempo que fomenta el traslado mediante el uso de sistemas no motorizados en los capitalinos.

Esto último se ha logrado mediante la implementación del programa Ecobici, el cual se implementó en algunas colonias del centro de la capital para que los usuarios pudieran utilizar bicicletas para transportarse de un punto a otro de la ciudad; el proyecto ya se encuentra en su segundo año y se espera crezca este año en un 300 por ciento, al ampliar su cobertura a las colonias Polanco, Anzures y San Rafael.

Dentro del punto de transporte colectivo eficiente, se encuentran el Sistema de Metrobús, que lleva cuatro corredores establecidos y espera iniciar la construcción de la quinta línea para finales del 2012, la línea 12 del metro que conecta a Mixcoac con Tláhuac, y la remodelación de la flota vehicular con autobuses ecológicos en algunos corredores de la ciudad.

Sin embargo, no sólo se trata de construir y mejorar las vialidades de la ciudad, se trata de que nosotros como ciudadanos nos comprometamos con el uso de estos sistemas de transporte. Además de los beneficios en cuestión de calidad de vida y salud física que conllevan, el uso de estos sistemas de transporte colectivo o no motorizados puede representar para nosotros grandes ahorros económicos.