“Transformación y aplicaciones de la biomasa: Situación en México de los bioenergéticos”

En entradas anteriores, platicamos sobre los procesos de conversión de la biomasa. Ahora, es momento de abordar las diferentes formas de energía en las que se puede transformar y sus diversas aplicaciones:

Calor y vapor: El calor puede ser el producto principal para aplicaciones en calefacción y cocción, o puede ser un subproducto de la generación de electricidad en ciclos combinados de electricidad y vapor.

Combustible gaseoso: el biogás producido en procesos de digestión anaeróbica o gasificación puede ser usado en motores de combustión interna para generación eléctrica, para calefacción y acondicionamiento en el sector doméstico, comercial e institucional y en vehículos modificados.

Biocombustibles: la producción de biocombustibles como el etanol y el biodiesel tiene el potencial para reemplazar cantidades significativas de combustibles fósiles en muchas aplicaciones de transporte. El uso extensivo de etanol en Brasil por ejemplo, ha demostrado, durante más de 20 años, que los biocombustibles son técnicamente factibles a gran escala. En los Estados Unidos y Europa su producción está incrementándose y se están comercializando mezclados con derivados del petróleo.

Los invito a leer el siguiente artículo que nos habla de la importancia del etanol en Brasil:

http://www.revistasculturales.com/articulos/25/politica-exterior/759/1/etanol-brasileno-la-solucion-que-nadie-quiere-ver.html

            En cuanto al sector industrial, la biomasa es una fuente de energía muy importante. Por ejemplo, para la fabricación de ladrillos y cal, y para el procesamiento de productos agrícolas. Dentro de las aplicaciones más sustanciales están:

Generación de calor: Particularmente en zonas rurales, varias industrias utilizan fuentes de biomasa para generar el calor requerido para procesos como el secado de productos agrícolas (café) y la producción de cal y ladrillos. En las pequeñas industrias, los procesos energéticos muchas veces son ineficientes debido a la baja calidad de los equipos y a procedimientos inadecuados de operación y mantenimiento.

Co-generación: Esta aplicación se refiere a la generación simultánea de calor y electricidad, lo cual resulta considerablemente más eficiente que los dos sistemas separados. Se utiliza con frecuencia en industrias que requieren de las dos formas de energía, como el procesamiento de café y azúcar. Su configuración depende de cuál es la forma de energía más importante; a veces se utilizan el calor y la electricidad en el proceso de la planta industrial y se vende el excedente a otros usuarios o a la red eléctrica.

Generación eléctrica: En varios países industrializados se utiliza la biomasa, a gran escala, para la red eléctrica interconectada. También se usa en combinación con otras fuentes convencionales como el carbón mineral.

Hornos industriales: Los hornos de combustión directa están ampliamente difundidos en todas las operaciones agroindustriales de América Central. Básicamente consisten en una cámara de combustión en la que se quema la biomasa (leña, cascarilla de arroz o café, bagazo, cáscara de macadamia o coco, etc.), para luego usar el calor liberado en forma directa o indirecta (intercambiador de calor) en el secado de granos, madera o productos agrícolas.

Calderas: Las calderas que operan con base en la combustión de biomasa (leña, aserrín, cascarilla de café, arroz, etc.) se usan en el secado de granos, madera y otros. Estos equipos están dotados de una cámara de combustión en su parte inferior (en el caso de las calderas a leña) en la que se quema el combustible; los gases de la combustión pasan a través del intercambiador de calor, transfiriéndolo al agua. En algunas calderas se usan inyectores especiales para alimentar biomasa en forma de polvo (aserrín, cáscara de grano, etc.), a veces, junto a algún otro tipo de combustible líquido (por ejemplo, búnker).

Si del sector comercial hablamos, muchos restaurantes y pequeños negocios, sobre todo en áreas rurales, utilizan leña para aplicaciones similares a las domésticas, por ejemplo, para preparación de comidas y panaderías. Los equipos, generalmente, son de mayor calidad que las estufas domésticas; sin embargo, aún se pueden mejorar.

Por lo común, no hay información disponible sobre las cantidades de biomasa consumida por el sector comercial, pues muchos negocios operan de manera informal. Se puede decir que, en comparación con el sector doméstico e industrial, el consumo es mucho menor.

            Finalmente y con el objetivo de complementar lo que hasta ahora hemos revisado: procesos de conversión de la biomasa, transporte y sus principales aplicaciones, te invito a ver el siguiente video:

En la siguiente entrada (miércoles 7 de diciembre) te platicaré sobre la situación de los bioenergéticos en México.

Vanessa Rendón Montero

LPL

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