“México: El lado renovable del país”

El paradigma capitalista sobre el que se rige el mundo ya no está haciendo frente a los retos y problemas de la actualidad. El supuesto económico de que los recursos materiales son escasos y que se debe maximizar el uso eficiente de estos, está generando nuevos modelos que se adapten y mejoren la calidad de vida de la sociedad contemporánea. En este contexto, las energías renovables surgen como alternativa para disminuir los efectos del  cambio climático y reducir la dependencia de otras fuentes de energía como el petróleo. El sector de las energías renovables es  clave, pues genera seguridad y se presenta como fuente de ahorro en materia energética (se reducen costos) y se produce el desarrollo en el corto, mediano y largo plazo.

México, como país y actor importante dentro de la arena internacional, tiene la responsabilidad y necesidad de buscar fuentes de energía alternas. La gran cantidad de recursos, lo sitúa como una nación privilegiada con gran potencial para el desarrollo y aprovechamiento de energías eólica, geotérmica, biomasa, biogás y solar. El gobierno mexicano ha puesto mucha atención a este tema en los últimos años y ha desarrollado programas para la utilización de este tipo de energías a través de la inversión, investigación y alianzas con otras dependencias gubernamentales, empresas y la sociedad en general.

Un punto de referencia principal en esta área es La Secretaría de Energía (SENER), la institución encargada de la política energética del país y de realizar, implementar y vigilar las estrategias y programas creados en materia de energías renovables. La SENER se apoya de otras dependencias como la Comisión Reguladora de Energía (CRE), la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para regular el sector energético, prestar servicios, administrar y controlar el sistema y fijar tarifas en el servicio público. En cuestión de energías limpias se han desarrollado Programas como el de Aprovechamiento de energías Renovables y la Estrategia Nacional de Energía y la Estrategia Nacional para la Transición (que establece tres ejes: seguridad energética, eficiencia económica y productiva y la sustentabilidad ambiental) y el Aprovechamiento Sustentable de la Energía (que busca impulsar, a través de programas especiales el uso de energías renovables). Este programa y estrategias mencionados cuentan con un marco legal, la Ley de Aprovechamiento de las Energías Renovables y el Financiamiento de la Transición Energética.

Otro punto de referencia, es el Atlas de Recursos Renovables Eólico y Solares presentado por el Presidente Felipe Calderón en diciembre de 2010. El mapa, que se encuentra a disposición de empresarios y personas interesadas en el tema, refleja que México tiene potencial en energía eólica y solar mayor al estimado y que aún no se ha aprovechado. Esto representa un área de oportunidad para el país en cuestión de desarrollo social, creación de negocios y captación de inversión. La secretaría de Energía ha declarado que “el potencial eólico de México es superior a lo estimado. Se calcula que el país tiene la capacidad de 71,000 megawatts y…México tiene una capacidad instalada de energía a basa del aíre que asciende a los 500 megawatts, entre proyectos públicos y privados” (Rosas, 2010). Esto muestra que los retos de México para explotar este tipo de energías con los mejores rendimientos, deben enfrentarse a través de legislaciones que favorezcan procesos de desarrollo social y rentabilidad a través del avance tecnológico.

 

La energía eólica y fotovoltaica se han desarrollado de forma acelerada en todo el mundo y el potencial del país se percibe en números: en 2010 se obtuvo una capacidad de 492 MW entre sectores privados y públicos y 25.12 MW en el área fotovoltaica entre conexiones y sin conexiones con la red. La comunidad internacional está inmersa dentro de una gran presión ambiental. México no está fuera del tema, la dependencia energética basada en el petróleo y la incertidumbre de cuántos años más durara este recurso, obligan al país a buscar nuevas alternativas. El primer paso se ha dado, se han creado y han adoptado esquemas sustentables afines a la eficiencia energética; sin embargo, todavía existe un largo camino por recorrer. Para México, el sector energético sigue representando un problema en el que se debe actuar. El país, como ya se mencionó tiene un gran reto para avanzar ante el retroceso energético de los últimos años. Es necesario el uso potencial de la tecnología para así satisfacer las necesidades energéticas y medioambientales. El uso de estas alternativas no atentan contra el crecimiento económico y se relacionan con un mejor desarrollo sustentable que se puede percibir en términos de eficacia, eficiencias, rentabilidad y progreso por medio de las energías renovables.

 

Rosas, T. (2010). Atlas de Recursos Renovables Eólico y Solares. El Economista. Recuperado el 26 de octubre de 2011 de http://eleconomista.com.mx/sociedad/2010/12/07/fch-da-atlas-recursos-renovables

Secretaría de Energía. (2011). Energías Renovables. Recuperado el 26 de octubre de 2011 de http://www.sener.gob.mx/

Francisco Jesús Carrillo Ortiz

LRI

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